viernes, 31 de enero de 2014

MINAS DE LOS POCITOS





En la localidad toledana de Aldeanueva de San Bartolome, en una finca de propiedad privada y sin señalizar, encontramos los restos de una antigua mina conocida como las minas de Los Pocitos. La información que encontramos en la red es más bien vaga, y en todas partes se coincide en un solo dato: hay que conseguir que alguien del lugar conocedor de la ubicación exacta de las minas quiera llevarte. En mi caso, fue el mismo propietario de la finca donde esta la mina el que nos condujo hacia ella.

Realmente, hay poco que ver de lo que queda de las bocaminas y unas simas en la cima de un cerro, con algunos restos de construcciones. De lo poco que se saca de Internet, parece ser que data de la época romana y que se extraía azufre de ella.



















Estas son imágenes del entorno de las minas. En la primera podemos contemplar la dehesa en todo su esplendor, con la sierra de Altamira al fondo. En la segunda un bosque de encinas y en la tercera el cerro al que nos encaminamos. Esta es una zona rica en corzos, jabalíes, liebres, etc. De hecho, en nuestra ascensión a la cumbre, algún animal nos salio al paso.

 
Continuando nuestra ascensión por el monte, entre encinares y jaras, se abre en el suelo una zanja que resulta ser la primera bocamina; una gran madriguera con tamaño suficiente para que una persona pase holgadamente a su interior.




La zanja que conduce a la entrada. En su parte más alta alcanza casi los tres metros de profundidad.


La boca de entrada a la mina.

Arrastrándonos con cuidado acedemos a su interior; no tiene más de 6 metros de fondo. Da la sensación de que esta parte se excavo hasta aquí, pero doy por hecho que la mina continuaba hacia abajo y que se ha cegado con escombros y sedimentos por la acción del paso del tiempo. Recordemos que estas excavaciones tienen origen en la época romana.


Este es el fondo de esta parte de la mina.

Salimos al exterior y continuamos ascendiendo por el monte hasta la parte mas espectacular de las minas.

Cuando llegamos a la cima del cerro, nos encontramos con una zona bastante impresionante: unas profundas simas que se abren en vertical hasta el corazón de la montaña, una zona de escombrera alrededor y restos de construcciones. Parece ser que el fondo de estos agujeros esta anegado de agua, aunque desde arriba no se ve absolutamente nada. Para bajar hace falta un buen equipo de escalada y conocimientos para usarlo, cosa que carecíamos los allí presentes. Cuesta trabajo imaginar como bajaron los que las construyeron en la antigüedad; con sistemas muy básicos pero obviamente bastante efectivos, como todas las herramientas y sistemas de ingeniería de la época.


Las simas de la cumbre. Así se abren, de repente.
Vista del interior de una de las simas.


La escombrera con el material de desecho sacado de las entrañas de la tierra.

Dos muestras cogidas del suelo.

Aquí se ven restos de una construcción, aunque queda por verificar si es de la época de las minas (opción más que probable) o es más reciente.

Es importante señalar lo peligroso del lugar. Puesto que no hay protección es bastante fácil resbalar y caer al interior de las simas.

Una vez visto este lugar, continuamos avanzando ya para abajo y en la misma dirección que traíamos para terminar de ver las minas de Los Pocitos. Queda otra abertura en la falda de la montaña de muy fácil acceso y algo más profunda que la primera. Aquí si que se ve claramente lo cegada que esta por cientos de años de erosión continua que ha acumulado tierra y ha taponado la entrada. Ademas, cuentan los lugareños que no hace tanto tiempo existía una fuente de agua potable que manaba del interior de esta cueva. Hoy esta completamente seca y sin trazos de humedad.




La apertura de la segunda bocamina.

El fondo; unos 10 metros de profundidad, aproximadamente.
Yo mismo en el fondo de la mina.

Y para acabar, dos imágenes curiosas.

 Primero, un extraño “espantapájaros” colgado de una encina, aunque creo que su función principal es asustar a otro tipo de animal más grande que un pajaro (corzos, venaos, etc).



Y segundo, la vista de satélite de las simas de Los Pocitos. Se ve de forma bastante clara las zanjas alargadas donde están los agujeros en el suelo y la escombrera.


Aquí os dejo un croquis básico sobre la imagen de Google Maps y los lugares visitados. 

Para los aventureros que leen esto, solo tened en cuenta si queréis visitar el lugar, que es una finca privada y es importante respetar vallas y portones; si os encontráis una puerta cerrada, dejadla al pasar tal cual os lo habéis encontrado.

Y una duda acude a mi mente: ¿cuantas de estas maravillas de la ingeniería antigua estarán abandonadas y semiolvidadas por hay? Seguramente en nuestro día a día pasaremos al lado de alguna sin darnos cuenta.

 ENLACES DE INTERES


Enlace directo a distintas rutas aconsejadas en la web del municipio de Aldeanueva de San Bartolome, entre ellas las de la mina de Los pocitos.